CÓMO LLEGAMOS A NUESTRA ACTUAL CULTURA ORGANIZACIONAL

CÓMO LLEGAMOS A NUESTRA ACTUAL CULTURA ORGANIZACIONAL

Àlex Rodríguez Bacardit es Director Regional de Startup Grind y co-fundador de MarsBased, una consultoría de desarrollo de software especializada en el desarrollo de aplicaciones web y mobile con sede en Barcelona. Àlex nos cuenta sobre cómo ha alcanzado la cultura organizacional de su empresa.

Tener una cultura organizacional única y singular es lo que nos diferencia de otras agencias de desarrollo de software.

Invertir una buena cantidad de tiempo en crearla y nutrirla está dando sus frutos más que satisfactoriamente para nosotros. Nos ha ayudado a contratar mejor, conseguir más clientes y convertirnos en una empresa respetada en nuestra industria.

Ayer por la noche, di una charla sobre cultura empresarial en la Seaside Startup Summit, junto a una hoguera a orillas del lago Sevan en Armenia. Fue una experiencia única, que me permitió conectar con mi audiencia de una forma más profunda que en otros ambientes.

Hablé durante más de una hora para cubrir los cuatro pilares de la cultura de nuestra organización y cuáles han sido los resultados después de más de 5 años de trayectoria en MarsBased. Hablé sobre cómo creamos nuestra cultura organizacional siendo una nueva empresa, sobre cómo esto nos ha permitido contratar mejor y a su vez sobre cómo gestionamos a nuestro equipo liderando con el ejemplo. Finalmente, hablé sobre cómo nutrir la cultura empresarial en equipos que trabajan en remoto.

Con el fin de hacerlo más digerible para el lector, he divido un post gigante en cuatro artículos, de forma que cada uno cubrirá una parte de mi charla.

¡Empecemos!

CÓMO CREAMOS NUESTRA CULTURA DE EMPRESA

Asumámoslo: Las agencias de desarrollo de software no son un negocio sexy.

Existen miles de compañías similares en todos los rincones del mundo, y la gran mayoría de ellas hacen prácticamente lo mismo, ofrecen las mismas tecnologías y servicios muy parecidos. A estas compañías se les paga a cambio de un servicio: algunas facturan por su tiempo, otras por el valor entregado, pero todas ellas tienen equipos de consultores, desarrolladores y roles similares que crean y/o gestionan proyectos de IT. Algunas se especializan en un sector concreto, mientras que otras ofrecen servicios generalistas, y por supuesto también existen criterios geográficos y otros más específicos para categorizarlas.

Lo que está claro es que existen muchas de estas empresas.

¿Cómo diferenciarse en tal jungla de competidores? Nosotros lo hacemos a través de nuestra cultura de empresa.

Al principio, no pensamos que la cultura organizacional sería algo que nos ayudaría a diferenciarnos, especialmente en España, un país que no tiene tradición de culturas fuertes en las empresas. De modo que buscamos inspiración fuera.

Uno de los motivos por los que creamos una cultura de trabajo en remoto fue leer los libros de los fundadores de Basecamp: “Rework” y “Remote: No office required” antes de empezar la empresa.

Leer estos libros nos hizo ver que podíamos crear una agencia pequeña y muy lean, y así es como construimos MarsBased sobre las bases expuestas en los mismos. Creamos un entorno de trabajo 100% remoto, centrado en ofrecer productos tecnológicos de alta calidad, siguiendo el principio de cuanto más simple mejor e impulsado por la transparencia y la alta especialización.

No creemos que seamos especialmente buenos creando nuevas culturas de empresa. Somos (muy) buenos desarrollando software, el core de nuestro negocio. Así que decidimos ir por la vía práctica y empezamos con una cultura simple y muy lean que nos permitiese arrancar, inspirada en gran parte por muchos de los principios descritos en los libros anteriormente mencionados.

De hecho, siguiendo nuestro principio de cuanto más simple mejor ¿por qué complicar innecesariamente las cosas?

Adoptando principios de otras empresas que nos gustaban y mezclándolos con los nuestros propios, encontramos nuestra propia identidad, que finalmente se ha consolidado como un estilo de vida y una serie de valores fuertes, que nos han acompañado en los últimos 5 años.

No obstante, ten en cuenta que lo que ha funcionado para nosotros puede no funcionar para todo el mundo.

Una buena forma de saber si la cultura de otra empresa nos puede ayudar a definir la nuestra es preguntarnos las siguientes preguntas: ¿trabajaría para esa empresa? O aún mejor ¿trabajaría para cualquier empresa que compartiese esos valores? Si la respuesta es sí, vas en la dirección adecuada.

VIVIENDO Y ENCARNANDO LOS VALORES

Definir los valores de la compañía, y por tanto la cultura de la empresa no es trivial. Durante décadas, muchas empresas han adoptado palabras muy rimbombantes como excelencia, verdad, respeto y similares, sin realmente describir qué significan y como deben ser implementadas en el día a día de los empleados.

La cultura de la organización debe dar respuesta al cómo actuar en tu día a día en el trabajo y cómo reaccionar ante situaciones inesperadas y problemas que puedas enfrentar. Por tanto, elegir grandes palabras no tiene sentido a no ser que definas también una serie de pautas y orientaciones.

Hemos escuchado miles de veces como las grandes consultoras venden informes por grandes sumas de dinero a sus clientes, y cuando pueden reutilizarlo para otro cliente, simplemente cambian el logo, el nombre de la empresa y lo venden de nuevo por una suma aún mayor. Si estas consultoras incluyen transparencia y honestidad entre sus valores, simplemente no están actuando de acuerdo con ellos.

Si estas realmente alineado con tus valores, te encontrarás encarnándolos más veces de las que no.

Queda dicho.

ALGUNOS EJEMPLOS DE CÓMO APLICAMOS NUESTROS VALORES

Comunicación

Si los emails que enviamos son excesivamente prosaicos y enredados, no estaríamos viviendo de acuerdo con nuestros valores. Nuestros emails son cortos, directos y con un propósito claro.

Si necesitamos comunicar dos cosas diferentes a un cliente por email, y ambos requieren una cantidad considerable de palabras, preferimos enviar dos emails separados para evitar mezclar cosas.

Web

Si nuestra web tuviese un montón de secciones diferentes, cada una de ellas con cientos de palabras clave y texto de relleno para aparentar ser más grandes de lo que somos, no estaríamos siguiendo nuestros principios.

Proyectos y estrategia

Intentamos ir a por la solución más simple por defecto, porque siempre estamos a tiempo de añadir más cosas si es necesario.

Por el contrario, casi siempre es demasiado tarde para quitar partes que no necesitabas desde el principio.

Operaciones

Conforme crece la compañía, también lo hacen las tareas. Procesos que antes podíamos gestionar en unos cuantos minutos por semana han crecido desmesuradamente y requieren de una parte significativa de nuestro día.

Por ejemplo, la contabilidad. El primer año prácticamente no teníamos gastos (algunas comidas, un taxi y poco más) y en todo momento teníamos como máximo dos clientes, por lo que facturábamos muy ocasionalmente.

Ahora somos más de doce empleados, contamos con un buen número de freelancers y atendemos a unos doce clientes a la vez. Para reducir el tiempo que empleamos gestionando todo esto, hemos automatizado algunos procesos usando software y hemos subcontratado otros a una agencia externa que nos ayuda en la gestión.

Reuniones

Intentamos evitar al máximo las reuniones. Hay algunas situaciones en las que sí tiene sentido (una implementación crítica, un brainstorming con un cliente, un conflicto con algún empleado…), pero con la mayoría de los clientes únicamente tenemos una reunión por semana, donde le decimos lo que hemos hecho la semana anterior, el estado del proyecto y cuáles serán los siguientes pasos.

Internamente, nuestras reuniones no tienen una agenda fija. Si necesitamos hablar de algo, esa es la agenda de la reunión, pero no repasamos una lista fija de ítems que necesitan ser revisados cada vez. Para ello, tenemos comunicación asíncrona a través de Basecamp.

Espero que estos ejemplos te hayan resultado útiles, ¡podría seguir así durante horas! Existen cientos de situaciones donde hemos aplicado nuestros valores y cultura organizacional para hacer nuestras vidas más fáciles y encontrar una solución alineada con nuestros principios.