Las habilidades del presente y cómo no dejar de aprenderlas

Las habilidades del presente y cómo no dejar de aprenderlas

Share this

Si pudieses levantarte mañana habiendo ganado una nueva habilidad, ¿cuál sería? 

Tanto si te has hecho esta pregunta anteriormente como si es la primera vez que te enfrentas a ella, te animo a parar y reflexionar unos minutos. Porque esta sea quizás una de las preguntas más relevantes para aquellos profesionales que queremos tener un papel activo en la construcción del futuro que está emergiendo.  

Como dijo Einstein, “Una vez que dejas de aprender, empiezas a morir”, y es que el aprendizaje debe dejar de ser entendido como algo impuesto, finito, impersonal y descontextualizado. En el siglo 21 debemos entender el aprendizaje como un proceso continuo, casi invisible, impulsado por la persona y situado en los sucesivos contextos en los que nos ubicamos a lo largo de nuestras vidas. Y esto parte, en primer lugar, de ser capaces de tomar conciencia de aquellas cuestiones que son realmente relevantes para nosotros, de aquellos anhelos de superación y crecimiento, de esos sueños de ser más sabios y lograr una mayor destreza en aquello para lo que nos sentimos llamados. 

Nadie duda hoy de que estamos inmersos en un gran proceso de transformación a múltiples niveles, que está trayendo grandes implicaciones para nuestras vidas y nuestros trabajos. Impulsado por la aceleración del cambio tecnológico y social, la des-jerarquización del acceso al conocimiento y la globalización de unas sociedades que cada vez se estructuran más en red, este momento histórico requiere más que nunca de un diálogo en torno a las habilidades que debemos desarrollar como profesionales, y en un sentido más amplio como personas y como sociedad. 

Cada vez se habla más de las Future Professional Skills o las habilidades que necesitarán adquirir los profesionales del futuro para navegar a través de los nuevos paradigmas del siglo 21. Organizaciones como el World Economic Forum y consultoras de renombre analizan cada año cientos de industrias, países, regiones, sectores… en busca de aquellas características que serán más relevantes para nuestro éxito como profesionales. 

Sin embargo, esta conversación pocas veces es construida desde las realidades particulares de los concernidos, pocas veces sale de la zona de confort de universidades, congresos, cátedras y facultades, de los despachos de las consultoras o los consejos de administración de organizaciones. De forma que su utilidad práctica para la persona de a pie, que observa perpleja el futuro (y el presente) y se pregunta cuál será su lugar en ese futuro, en su empresa, en su comunidad, en su sociedad… es limitada.   

Existe cierto consenso hoy en torno a cuáles son las habilidades necesarias para el contexto complejo, acelerado, incierto y polifónico en que vivimos: 

  • Hoy el pensamiento crítico es fundamental para aprender a comprender y manejar la abrumadora cantidad de información a la que nos sometemos, para entender cómo pensamos y por qué pensamos lo que pensamos.  

  • La creatividad es cada vez más valorada, ante la necesidad imperiosa de encontrar nuevas y mejores soluciones a las cuestiones inciertas y desconocidas a las que nos enfrentamos cada día.  

  • La inteligencia emocional es indispensable para aprender a estar juntos, a construir entre todos y para sobrevivir emocionalmente a los numerosos cambios personales y profesionales que experimentaremos a lo largo de nuestras vidas. 

  • La comunicación interpersonal o la capacidad de intercambiar información y significados, es clave para ser capaces de colaborar de forma efectiva e implicar a nuestra tribu en la construcción de los futuros que imaginamos. 

  • La negociación y orientación al servicio, o la capacidad de hacer converger puntos de vista, reconciliar diferencias entre personas y buscar siempre formas de ayudar al otro, nos ayudará a construir comunidades fuertes para desarrollarnos y apoyar a los otros en su crecimiento. 

  • El liderazgo, entendido como la capacidad de ser una persona que inspira y que acompaña a los demás a convertirse en la mejor versión de sí mismos, es sumamente necesaria en una realidad fluida y organizada en redes. 

  • La gestión de la complejidad es vital a la hora de gestionar mejor nuestro tiempo, poner el foco en lo realmente importante y afrontar situaciones de estrés con resiliencia, desde un estado mental y corporal de máximo potencial. 

  • Por último, aprender a aprender es la meta-habilidad que nos permitirá desarrollarnos continuamente a lo largo de nuestras vidas para adaptarnos a nuevos presentes y futuros.

Pero como decíamos anteriormente, no basta conocer cuáles son las habilidades que hoy, en 2020, responden mejor a las características del contexto en que discurren nuestras vidas de acuerdo con los grandes expertos. Olvidemos por un momento la verdad experta y pensemos en nuestras circunstancias, en nuestras necesidades, para construir una verdad quizás más precaria, más incómoda, más provisional, pero que responda mejor a nuestra realidad.  

En ese caso, deberíamos preguntarnos en primer lugar quiénes somos y dónde estamos, cuáles son nuestras fortalezas, nuestras áreas de mejora, los desafíos a los que nos enfrentamos… cuál es el futuro en el que queremos vivir y cómo podemos avanzar hacia él desde el presente, desde lo que tenemos aquí y ahora. En definitiva, miremos hacia dentro para saber cuál es nuestro nivel de destreza en las habilidades que consideramos importantes para avanzar hacia nuestros objetivos, escuchando a los expertos, sí, pero sin perder de vista esa realidad situada, contextualizada y tan llena de matices que es nuestra vida. 

Probablemente, llegados a este punto nos surja otra cuestión de difícil respuesta: ¿Cómo desarrollo aquellas habilidades que considero relevantes para convertirme en la persona y el profesional que quiero (o necesito) ser? Y para ello nadie puede darnos una respuesta, tendremos que encontrar nuestro propio estilo de aprendizaje, lo que funciona para cada uno de nosotros, aquellos espacios y tiempos de mayor potencial para nuestro proceso. Quizás sea un curso, quizás sea una experiencia profesional o quizás elijamos desarrollarnos de forma autónoma. Sea lo que sea, no dejemos de reflexionar acerca de aquellas estrategias de aprendizaje que mejor nos funcionan y también que más nos divierten 

Ahora bien, a menudo asumimos un futuro que se nos dibuja como inevitable, estanco y definitivo, pero como los más veteranos recordarán, ya hemos vivido muchos futuros, los hemos temido, los hemos aguardado esperanzados, nos hemos preparado para ellos y los hemos transitado mientras veíamos que otro nuevo futuro emergía. Por tanto, no olvidemos que las habilidades que necesitamos hoy probablemente no serán las mismas que dentro de cinco, diez o quince años. Esto implica volver periódicamente a la casilla de salida y afinar muy bien nuestro radar para ser conscientes de los cambios en nuestro entorno y ser capaces de identificar nuevas áreas de desarrollo, nuevas habilidades, nuevos procesos de aprendizaje, cuya necesidad emerge según el presente se va convirtiendo en futuro. 

En definitiva, estemos atentos a las habilidades del futuro, pero construyámoslas desde nuestras realidades particulares, atentos al inevitable cambio del mundo en que vivimos y sin dejar nunca de aprender. Esta es la clave para no ser arrollados por la creciente velocidad de cambio y convertirnos desde la humildad del que no sabe y quiere saber, en agentes de cambio implicados en la construcción de un futuro en el que queramos vivir.  

Entonces, ¿Ya sabes con qué nueva habilidad te gustaría levantarte mañana? 

 

*En la UtopicSchool acompañamos a profesionales para que alcancen su máximo potencial. Si tienes un reto y quieres crear tu propio plan de aprendizaje para resolverlo junto a una comunidad inspiradora echa un vistazo a nuestro programa Elevate Yourself, mientras que si ya has identificado las habilidades que necesitas desarrollar puedes apuntarte a uno de nuestros workshops: Elevate Your Creativity, Elevate Your Emotional Inteligence, Elevate Your Productivity, Elevate Your Communication o Elevate Your Sales.